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Desde nuestra más tierna niñez hemos aprendido por medio del juego. A lo largo de nuestras vidas el juego ha sido nuestra manera natural de aprender.

 

Las escuelas son cada vez más conscientes del potencial que tiene el juego para el aprendizaje, puesto que favorece al compromiso, la gestión del aula y la motivación. 

 

El juego desarrolla un papel esencial en la vida, puesto que contribuye al desarrollo intelectual, emocional y físico. En la actualidad, es la base de la actividad educativa, ya que consiste en una actividad mental y física que ayuda al desarrollo integral del niño. El juego permite que los niños entren en contacto con el mundo que les rodea y experimentar con él de forma grata y placentera. Así, el niño investiga, crea, conoce, se divertirse, descubre.

 

De aquí, que la Educación busque nuevos enfoques que favorezcan la creación de ambientes de aprendizaje por medio del juego y la inclusión de las TIC. En consecuencia, surge la gamificación, que consiste en una nueva técnica pedagógica que toma el juego como fuente de aprendizaje. Esta metodología favorece la motivación y ayuda a desarrollar ciertas actitudes y aptitudes, como la de aprender a aprender o destrezas lingüísticas y digitales, entre otras.

 

Aquí comparto un breve vídeo que explica en qué consiste esta nueva técnica. Aunque el vídeo esté más bien dirigido al ámbito empresarial que educacional, ofrece claramente la idea y los beneficios que supone aplicar este nuevo sistema: 

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